14 feb 2010

La obesidad se "programa" antes de los dos años


El "punto de no retorno" que lleva a los niños a ser obesos durante toda su vida suele ocurrir antes de los dos años de edad, según investigadores estadounidenses.

Un estudio de más de 100 niños y adolescentes obesos concluyó en que más de la mitad tenían sobrepeso desde los dos años y que el 90% ya lo tenían a los cinco años.

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El Autobus Anfibio


El primer autobús anfibio del mundo capaz de circular eficazmente por tierra y agua ya es una realidad, anteriormente ya se habían desarrollado modelos e ingenios similares pero con escasa capacidad de navegación.


El nuevo autobús, de diseño y fabricación holandesa, tiene una capacidad de 50 plazas, y puede navegar tanto por agua dulce como salada. Cuenta con una carrocería de aluminio reforzado, similar al casco de un barco con la que puede flotar en el agua. Por tierra se mueve a velocidades con las que lo haría cualquier autobús, y en el agua, se desplaza – navega - a una velocidad de 8 nudos, unos 15 kilómetros por hora, propulsado por potentes chorros de agua …

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Los Genes dan la Vida, y dan la Muerte.



Muchas enfermedades culminan de la manera más trágica, la muerte. Esta, en dichos casos, aparentemente no tiene explicación alguna. Pero actualmente y gracias a los genetistas, se que se conocen sus causas y posible erradicación.

Los genes letales son una especie de genes mutantes y representan la forma más extrema de una serie que recibe la viabilidad en diferentes grados; es decir, son aquellos que provocan la muerte del organismo bajo ciertas condiciones.

Primero, hay que definir ciertos términos claves para entender el tema. Los cromosomas se dan, normalmente, en pares. Estos contienen genes y a cada par de ellos, localizados en el mismo lugar del cromosoma (locus) se les llama alelos y a dichos cromosomas, homólogos. Ahora, un heterocigoto es aquel individuo cuyos alelos difieren para una determinada característica (Aa, por ejemplo). En consecuencia, un homocigoto es aquel que tiene los alelos iguales (AA o aa). En los primeros, uno de los genes es dominante (A) y el otro recesivo (a), por tanto la característica dominante es la que se manifestará. Por su parte, los homocigotos, como sus genes son iguales, o es 100% dominante o 100% recesivo.

Al contrario de lo que se piense, los genes letales son más comunes de lo que parece. Cada ser humano porta, aproximadamente, 2 o 4 de ellos, pero el hecho de que estemos protegidos se lo debemos a ser heterocigotos para esos genes (pues los genes letales casi siempre son recesivos). Además, existen tantas clases de estos que es muy difícil que coincida una pareja con los mismos alelos que codifiquen para una misma enfermedad. Sin embargo, se da el caso. Ambas personas son heterocigotas, por lo que no presentan síntomas. Entonces, si tienen descendencia, ésta tenderá a morir en un 25% de los casos, propabilísticamente hablando, ya sea al nacer o posteriormente. La frecuencia de la expresión de los genes letales aumenta con la cercanía del parentesco entre la pareja, por lo que la unión entre primos-hermanos tiende más a presentar problemas de este tipo.

Por otro lado, la letalidad también tiene un período de efecto, el cual es muy variable. Existen casos donde, en el embrión, no se logran formar adecuadamente los órganos vitales, por lo que se produce un aborto espontáneo. También hay los que impiden la formación de gametos, la división normal del cigoto, los que matan enseguida del nacimiento o bien tiempo después, siendo estos últimos los más estudiados por ser observables "fácilmente". Un caso muy conocido es la hemofilia, enfermedad que impide la correcta coagulación sanguínea. En ella, el gen letal se encuentra ligado al cromosoma X de la madre. Por ello, las mujeres son portadoras del padecimiento y los varones son enfermos. Lo anterior se debe a que las mujeres son XX, por lo cual la letalidad es recesiva pues se halla otro cromosoma X que "amortigua" la deficiencia y protege al organismo, mientras que en el varón, XY, la letalidad es dominante, pues el cromosoma Y no posee tal protección, haciendo al X y a la enfermedad dominantes.

Actualmente, la biomedicina ha tratado de resolver este tipo de defectos genéticos contrarrestando sus efectos por medio de fármacos, pero lo que se espera es utilizar la terapia génica para evitar esos padecimientos, ya sea antes del nacimiento o bien manipulando genéticamente al organismo.