7 nov 2009

Definición de la Personalidad

Las definiciones de la personalidad siempre están en relación con las posturas científicas que las sustentan. Estas son algunas de las definiciones:

  • Son los factores internos más o menos estables que hacen que la conducta de una persona sea consistente en diferentes ocasiones y distinta de la conducta que otras personas mostrarían en ocasiones comparables.
  • Son las estructuras y procesos psicológicos subyacentes y relativamente estables que organizan la experiencia humana y moldean la relación de la persona con el medio.
  • Es la configuración única que toma, en el transcurso de la historia de un individuo, el conjunto de los sistemas responsables de su conducta.(Jean Filloux)
  • Es la organización dinámica de los sistemas psicofísicos que determinan los ajustes únicos del individuo al medio circundante. (G. Allport).

    Todas las definiciones presentadas tienen elementos comunes, hacen referencia a un "adentro", que se organiza de una manera especifica para cada persona. Alguien con una personalidad fuerte (segura, con estabilidad emocional, con alta autoestima) reaccionara con rapidez frente a un accidente callejero, también cuando debe rendir un examen e insistirá para obtener algo que desea y le es negado.


    La personalidad es la manera de ser de cada uno. De acuerdo con su personalidad, esa persona se conduce, actúa en el mundo externo a través de conductas que expresan dicha personalidad.


    De las definiciones consignadas arriba nos detendremos en la elaborada por el psicólogo Norteamericano Allport entre cuyas importantes obras se encuentra la psicología de la Personalidad donde desarrolla algunos conceptos que ahora veremos.
  • ORGANIZACIÓN DINAMICA: tengamos presente el concepto de estructura donde el todo es mas que la suma de las partes, ese todo actúa interrelacionando los distintos componentes de la personalidad, en forma activa acorde con los cambios que se van produciendo.
  • SISTEMA PSICOFISICO: en los seres humanos es imposible separa lo biológico de lo psicológico: si me duele la cabeza es posible que este malhumorada, cuando tomo sol en la playa y estoy bien acompañada, será difícil distinguir entre el placer físico y psicológico. Aunque no lo tengamos presente siempre nuestra conducta son una expresión psicofísica.
  • DETERMINAN LOS AJUSTES UNICOS DEL INDIVIDUO AL MEDIO CIRCUNDANTE: Cada uno se adaptara a sus circunstancias según una única y exclusiva manera de ser según su historia, sus objetivos, sus características físicas y psicológicas, sus costumbres, el momento del que se trate. Siempre la conducta humana es única e irrepetible, adecuada al aquí y ahora de cada momento en particular.

    Jose Bleger, afirma que "la Personalidad se asienta sobre un trípode formado por la constitución, el temperamento y el carácter", sobre las cuales hay una creciente influencia de los factores culturales y una decreciente incidencia de los hereditarios.


    Conformación de la Personalidad :

    -CONSTITUCION.
    -TEMPERAMENTO.
    -CARÁCTER.


    Constitución: Se llama así a las características somáticas, físicas, más básicas y permanentes; esta más relacionada con la herencia biológica, aunque también inciden factores ambientales. Resulta difícil determinar cual es la influencia de los mencionados elementos, cual es la proporción entre lo dado y lo adquirido en contacto con el medio ambiente. Suele hablarse de "pares opuestos y complementarios" como innato-adquirido; herencia-medio o bien natura-nurtura que provienen de la lengua anglosajona y toma Filloux por considerarlos mas adecuados, ya que cada término involucra en cierta manera al otro.


    La Natura se refiere a los elementos constitucionales dados, lo que cada uno trae al nacer y uno de esos elementos es la herencia genética (la que surge de los genes aportados por la madre y el padre). Pero ¿Cómo juegan aquí aquellos factores particulares de la vida fetal? Esa vida se alimento con ciertas condiciones sanitarias, afectivas, psicológicas y otras que incidieron durante los meses de gestación. Eso es también dado antes de nacer pero no por herencia genética sino por las peculiares circunstancias del medio (nurtura). Es decir que la nurtura incidió en la natura. Esto muestra que lo constitucional es bastante más que lo heredado biológicamente, los límites entre natura y nurtura no son tajantes.


    La "nurtura"se refiere a los estímulos proporcionados por el ambiente y que en forma permanente van moldeando a las personas. Es necesaria su presencia para que aparezcan algunos elementos dados requieren de un tiempo de maduración y acción de otros seres humanos para desarrollarse. Por ejemplo, la posibilidad de desarrollar un lenguaje depende de ciertas condiciones físicas (órganos de la audición y fonación) pero su aparición más temprana o tardía, correcta o incorrecta dependerá de la estimulación que el niño vaya recibiendo de los seres humanos que lo rodean, de su estado de salud, de su afectividad, entre otros factores. Es decir, el ambiente (nurtura) contribuye a desarrollar una potencialidad heredada (natura).


    Es por lo visto muy difícil distinguir entre la herencia biológica y la herencia cultural. El sexo es un elemento constitucional y genético (se hace mujer o varón), el desarrollo del tórax podrá ser mayor o menor según la alimentación y los ejercicios físicos; es parte de lo constitucional pero si esta condicionado por el medio.


    Temperamento: Son las características afectivas básicas y mas persistentes. Cuando observamos la conducta de alguien: por ejemplo: Sebastián invita a una chica a salir, lo hace de una manera particular, con un estilo especial que muestra su temperamento: será audaz o tímido, confiado, agresivo. Tomás lo hará de otro modo.


    En cada persona hay características afectivas predominantes que constituyen su forma habitual de conducta, son el temperamento.


    Se dice que el temperamento es el aspecto dinámico de la constitución, su puesta en funcionamiento. Por lo tanto, al igual que en aquella, inciden en el temperamento tanto factores biológicos como culturales.


    Algunos rasgos de temperamento son: susceptibilidad, velocidad en las reacciones, irritabilidad, condescendencia, frialdad, ternura, expresividad, inexpresividad, estados de ánimos predominantemente en general.


    Estas características siempre están relacionadas con aspectos biológicos (funcionamiento glandular, sistema nervioso) pero pueden ser modificados por la influencia del medio ambiente.


    Carácter: Es la manera con la que mas habitualmente reacciona una persona. El carácter esta muy relacionado con los factores ambientales, son las formas de conducirse mas típicas en cada uno y que se van formando a través de las sucesivas experiencias de vida.
    Este término suele tomarse como sinónimo de la personalidad, recordemos que es uno de su factor constitutivo, que la personalidad se halla además conformada por la constitución y el temperamento.
    La palabra carácter proviene del griego marcar o acuñar, por eso suele decirse que es como la marca peculiar de cada uno.
    Es la peculiaridad individual del ser humano en su sentir, en su obrar, en sus decisiones voluntarias, en sus juicios y orientaciones espirituales, o sea en todas las manifestaciones en que la existencia individual adquiere una fisonomía que la diferencia de las demás.

    La tipología de Kretschmer :

    Kretschmer, fue un psicólogo norteamericano que estableció una tipologia morfopsicologica en la que tiene en cuenta tanto las características físicas como psicológicas, se baso en la observación de enfermos mentales extendiendo luego su clasificación a las personas normales.


    Los Tipos: Pícnico-Asténico-Atlético-Displásico.


    Pícnico: Características Corporales: Predominio de medidas trasversales y circulares. Cara ancha. Extremidades cortas. Pícnico significa pesado.
    Temperamento: Son personas sociables y bonachonas. Suelen pasar de la euforia a la depresión. Calidos. Buen humor aunque variable.


    Asténico: Características Corporales: También llamados "leptosómico" que significa delgado. Hombros estrechos, tórax largo, miembros largos y escaso desarrollo muscular.
    Temperamento: Menos sociable que las anteriores, reservadas, suelen ser mas frías y distantes. Hipersensibles.


    Atlético: Características Corporales: Gran desarrollo óseo y muscular, cabeza alargada y espalda ancha, miembros fuertes, manos y pies grandes.
    Temperamento: Oscilan entre la explosividad y la dificultad de resolver situaciones. A veces son violentos.


    Displásico: Características corporales: Son atípicos, ya que reúnen características de los tres tipos anteriores, suelen poseer trastornos glandulares.
    Temperamento: Variabilidad de temperamento, reacciones imprevisibles. Trastornos en la identidad sexual.

    Introversión y Extraversión:

    -La persona "introvertida", suele ser mas reflexiva, prefiere la lectura y otras actividades individuales tanto en materia social como laboral.
    -La persona "extravertida", prefiere la compañía de otras personas, los trabajos en equipo, las reuniones sociales, etc. Suelen ser más locuaces.


    A esta características Jung las relaciono con las funciones psicológicas de pensar, sentir, percibir e intuir de manera que surgieron ocho combinaciones posibles: reflexivo-introvertido y reflexivo-extravertido, sentimental intro y extravertido; perceptivo Intro y extravertido e intuitivo Intro y extravertido.


    Las topologías: Desde todos los tiempos se han tratado de establecer clases o categorías entre la manera de ser de las personas según sus semejanzas y diferencias.


    El filosofo griego Platón afirmo: "No hay dos personas que nazcan exactamente iguales, sino que cada una difiere de cualquier otra en cuanto a sus dotes naturales estando capacitada para una ocupación y otra para otra".


    Estas semejanzas y diferencias permiten clasificar a las personas según su tipo:


    Tipo: Categoría teórica constituida por una combinación de rasgos o características comunes compartidas por cierto numero de individuos.


    A esas distintas clasificaciones de la personalidad, según el tipo, se las llama: TIPOLOGÍAS. En general no puede hablarse de tipos puros, ya que no se puede ser esto o aquello en forma continua. En las tipologías hay coincidencias de rasgos pero aparecen en cada persona otros propios de ella misma, de modo que no es conveniente hablar de tipos puros en forma absoluta.


    Las tipologías se establecen teniendo en cuenta criterios diversos, se toman en cuenta parecidos y diferencias dentro de una variedad de criterios tanto biológicos, psicológicos como axiológicos (según los valores individuales).


    Una de las más conocidas: Tipología de los cuatros temperamentos.


    Es una tipologia de carácter biológico que tiene su antecedente en la teoría de los humores elaborada por Hipócrates, medico griego que vivió en el siglo V. AC. Esta teoría fue completada por Galeno de igual profesión y nacionalidad que perteneció al Siglo II. AC.


    Los cuatros humores son: sangre-bilis-bilis negra y linfa; según cual de estos líquidos predomine, será el temperamento resultante.

5 nov 2009

Inteligencia intuitiva


Muchas veces valoramos los conocimientos basados en detallados análisis, pero hay quienes creen que también debemos atender las percepciones rápidas.

Los instintos pueden ser tan precisos como decisiones meditadas. Al menos eso es lo que sostiene el filósofo estadounidense Malcolm Gladwell en su libro (éxito en ventas), Blink, el poder de pensar sin pensar.

El libro, que en español fue traducido como Inteligencia Intuitiva, invita a leer una atractiva mezcla de estudios científicos y experiencias de la vida diaria sobre el poder de percepción y análisis inmediato del cerebro.

Pero quién mejor que su autor para explicar sobre qué es Blink: "es un libro sobre la cognición rápida, sobre el tipo de pensamiento que sucede en un abrir y cerrar de ojos. Cuando te encuentras con alguien por primera vez, o cuando estás yendo a tu casa pensando en las compras que debes hacer, o al leer las primeras frases de un libro, tu mente tarda unos dos segundos para saltar a una serie de conclusiones. Bueno, ‘Blink’ es un libro sobre esos dos segundos, porque creo que las decisiones rápidas que nos llegan son realmente de gran calidad y muy importantes y, en ocasiones, muy buenas".
Un ejemplo. El libro arranca con la historia de una estatua griega llamada “kurós” del siglo VI a.C. que iba a ser comprada por muchos millones de dólares por el museo Getty (en EE.UU.). Éste hizo todos los estudios para confirmar la autenticidad de la pieza y luego concretó la compra. Sin embargo, algunos historiadores del arte no estaban convencidos, argumentaban que "le falta espíritu”. Entonces, en el museo realizaron más estudios, y comprobaron esa gnosis: era una réplica moderna hecha por los mejores falsificadores.

Historias como ésas abundan en el libro y son muy seductoras, llevan a que uno se coma el libro casi en un parpadeo.

En una entrevista al diario argentino La Nación, Malcolm Gladwell indicó que "fuimos criados para sospechar de todo tipo de decisiones rápidas. Siempre pensamos que, con más tiempo y más información, las conclusiones serán más confiables. Esto no siempre es cierto, porque hay una partecita del cerebro que está trabajando todo el tiempo y analizando la situación aun cuando no lo hacemos de forma consciente, y los resultados a los que llega pueden ser perfectamente válidos. Además, más información no necesariamente quiere decir mejor información”.
"A veces la información excesiva, en situaciones críticas, no sólo no ayuda, sino que entorpece el poder centrarse en lo esencial", explicó Gladwell.

Con precaución

Si bien es cierto que siempre tendemos a valorar aquellos conocimientos que se basan en detallados y cuidadosos análisis, a estos pensamientos hay que "tomarlos en serio” ya que “pueden ser realmente buenos o llevarnos por un camino muy errado”, pero en cualquier caso, no hay dudas de que ellos “están jugando un papel” y sería un grave error “descartarlos."

Gladwell, además, explica que “vivimos en un mundo que asume que la calidad de nuestras decisiones está directamente relacionada con el tiempo y el esfuerzo que nos lleva tomarlas. Eso hace que sólo confiemos en nuestras decisiones conscientes”.

El autor de Blink es claro: “sólo hay que aprender a distinguir cuándo debemos y cuándo no debemos confiar en nuestro instinto. Podemos educarnos para ser mejores en las decisiones rápidas”.

Por otra parte, Matthew Smith, profesor asociado de psicología de la Universidad de Liverpool Hope, sostuvo en una entrevista en la BBC que “no siempre hay que confiar en estos instintos, que la pauta de ello lo da el contexto. No es lo mismo utilizarlo al hacer compras o en un ámbito político o económico”.

"Mi opinión es que todo el mundo debería tratar alguna vez de confiar en sus instintos y no rechazar por completo este proceso", indicó el profesor.

¿No hay nada nuevo bajo el sol?

Por su puesto, el libro no fue bien recibido por todos y recibió críticas demoledoras.

"Hay un gran debate sobre si realmente se puede investigar científicamente lo que llamamos procesos anómalos de transferencia de información", sostuvo Matthew Smith, en la BBC; y agregó que “algunos científicos dicen que sí se puede investigar, otros afirman que no es posible".

"Creo que no se trata de poderes extrasensoriales, sino que a veces los seres humanos somos capaces de tomar decisiones guiados por nuestros instintos o ideas intuitivas porque tenemos la capacidad de recoger información del ambiente que nos rodea", expresa el investigador. Y muchas veces no somos consientes de este proceso, así que nos queda esa idea de que contamos con telepatía o sexto sentido. Pero me parece que todo tiene una explicación más convencional ", agregó Smith.
Por otra parte, David Brooks, autor de On paradise drive, asegura que, Gladwell "no explica realmente cuán a menudo ocurren y como instrumento de predicción del comportamiento humano, nada supera la regresión estadística e, incluso, la filosofía”.

Conocer la realidad

¿Qué es la realidad?, ¿se puede conocer? y si se puede, ¿cómo?
Si hay un importante y apasionante debate filosófico - científico, es sin dudas, sobre la naturaleza de la realidad.

Cinco siglos antes de Cristo, Platón con su alegoría de la caverna, ejemplificó que no conocemos la realidad sino las sombras que se reflejan en las paredes de la caverna de la que no salimos. En el siglo XVIII, el filósofo alemán Immanuel Kant sostuvo que sólo podemos conocer a través de modelos de realidad, una representación del mundo real. Bastante tiempo después, Einstein descubrió que el mundo real no coincide siempre con nuestras estructuras mentales. Para Lacan lo que se denomina realidad está teñido de subjetividad y limitado a los medios de observación que el sujeto posee en su época. Desde otra mirada, según Philip Dick la realidad es aquello que cuando dejas de creer en ello, no desaparece.

Lejos de aclararse, a medida que pasa el tiempo el debate y la cuestión están lejos de dilucidarse. ¿qué es la realidad?, ¿se puede y cómo la conocemos?, ¿existe?, ¿se puede alterar?

Hace unos años, se estrenó la película llamada ¿¡Y tú qué sabes!? (en inglés What the Bleep Do We Know!?) sobre este tema: ¿Es posible modificar la realidad material mediante el pensamiento? ¿Dónde está la unión entre la realidad y nuestra mente?, y si está ¿cómo funciona dicho nexo?

A grandes rasgos, la película sostiene que la realidad se reduce a la percepción y que ésta se forma por el efecto combinado de creencias, pensamientos y emociones. A partir de los aportes de diferentes disciplinas como: filosofía, física cuántica, neurología, biología, psiquiatría, medicina y teología, el film plantea que el sujeto es el creador último de lo real y que cuando descubre la relación entre el mundo interno y su entorno, es capaz de alterar la realidad.

Aunque hay una parte de la comunidad científica que asegura que algunos de los conceptos y teorías tratadas allí no están aceptados en su totalidad como ciertos y que, a su vez, algunos aspectos metafísicos están entremezclados con planteos científicos (y la incluyen dentro de la corriente new age llamada Misticismo Cuántico), es muy interesante ver el film. Es un punto de partida para reflexionar.

Que el sujeto juega el papel principal en la construcción de la realidad también fue planteado por la teoría cuántica. De acuerdo a John Wheeler y Wojcieck Zurek, para que el mundo exista es necesario que haya observadores. Por ejemplo, según cuenta la película, la física cuántica da cuenta de las partículas elementales que se desenvuelven de forma misteriosa para la percepción común, ajenas a las leyes de los objetos físicos, lo que da lugar a diferentes interpretaciones. De todas, el cerebro elige una y la significa.

El argumento en la película también se sostiene con los descubrimientos sobre el funcionamiento del cerebro, según muestran es capaz de reaccionar de la misma manera respecto a un objeto real como a otro imaginario, (si una emoción está asociada a este proceso).

Por su parte, además plantea la visión de la neurología, que establece que el cerebro no ofrece un reflejo de la realidad sino una interpretación de señales, símbolos y signos, lo que reduce la realidad a un conjunto de ondas electromagnéticas que se concretan en objetos por interposición de éste.

Una perspectiva muy interesante es la que propone Edgar Morin, filósofo y político francés. Según él, la cuestión es dialéctica. El cerebro se construye en el mundo y y a su vez, reconstruye el mundo a su manera dentro de sí.

Disforia de género


¿Cómo es vivir en el cuerpo equivocado?
En los últimos años, y cada vez con mayor frecuencia, se han publicado muchos casos de disforia de género o síndrome de Benjamín. Pero, ¿qué es este desorden?

La disforia de género es un desacuerdo o un desajuste muy profundo entre el sexo biológico y el sexo psicológico, es decir, entre el sexo con el que se nace y el que la persona siente como propio.

Se estima que padecen disforia de género una de cada 30 mil personas nacidas con genitales masculinos y una de cada 100 mil personas nacidas con genitales femeninos.

Son personas que, desde pequeños, sienten que su identidad mental no encaja con su fenotipo genital. Son hombres que se sienten atrapados en cuerpos de mujer y mujeres que se sienten encerradas en cuerpos de hombre y que necesitan ser “aceptados social y legalmente” en el género correcto para “alcanzar una vida normal”.

Cuando los individuos necesitan adaptar su fenotipo con hormonas y cirugía para hacerla coherente con su identidad de género, se denomina transexualismo, término acuñado a mitad del siglo XX.

Las causas de la disforia de género son todavía desconocidas. Existe una hipótesis que sostiene que se puede considerar al síndrome de Benjamín como una condición del desarrollo neuronal del cerebro (que comienza durante el desarrollo fetal y continúa después del nacimiento) y otra que se debe a una suma de problemas genéticos, más la educación que recibió la persona en su seno familiar y las experiencias de vida.

Se desprende de esto, entonces, que su origen es complejo y en él indicen factores por demás variables, como biológicas, psicológicas y sociológicas. Por ello, el diagnóstico que se realiza en los pacientes debe ser muy, muy cuidadoso y personal y lo mismo su tratamiento. El cual, por lo general, se caracteriza por un método hormonal, cirugías correctivas (de adecuación de sexo) y apoyo psicológico para enfrentar la situación.

Casos

Uno de los casos más famosos de disforia de género es el de la cantante adolescente alemana Kim Petras, que nació como Tim y que se convirtió en la transexual más joven del mundo, ya que se realizó operación de adecuación de sexo a la edad de 16 años. Petras, había comenzado su adecuación de género a los 12 años cuando inició un tratamiento hormonal y según aseguran sus padres, desde los dos años, ella ya había empezado a insistir que era una niña.

En una entrevista sobre su cirugía dijo: "Siempre me preguntan si me siento como mujer, pero la verdad es que siempre me he sentido como mujer, solo que terminé en el cuerpo equivocado".

En la Argentina, fueron públicos dos casos de mujeres encerradas en un cuerpo de hombre cuyas historias culminaron con un final feliz.

Así como Kim, Nati (nacido como Marcos) es una joven que luego de atravesar un largo camino lleno de conflictos judiciales, logró ajustar su sexo en el 2007, a los 17 años. Los activistas por los derechos de los homosexuales de Argentina consideran que es el primer caso de este tipo en toda América Latina.

Antes de la operación, Nati había declarado que “todo esto vale la pena, porque va a mejorar mi vida, va a cambiar mi cuerpo, no mi sexo: yo siempre fui mujer” y que “siempre noté algo que no estaba bien en mi cuerpo y a medida que fui creciendo esa sensación de sentirse en un cuerpo ajeno fue como agrandándose".

Por su parte, Alejandra Victoria pudo realizar su deseo en la adultez. Desde pequeña, su familia no aceptó su condición, como ella misma lo aseguró en una entrevista: “Siempre me trataron como varón, y yo me aburría en el autódromo o en la cancha. Entonces no se sabía lo que hoy se sabe, y los psicólogos trataban lo mío como desorden de la personalidad, hasta que un psicólogo dio con esto, pero ya de grande. Tuve que convivir con mi contradicción y es terrible luchar contra tu propia naturaleza”.

A los 47 años, Alejandra logró realizarse la cirugía para adecuar su identidad mental con su fenotipo genital. Ahora, siente que es la misma persona pero “viviendo de manera genuina” porque blanqueó “algo escondido”.

La ciencia de los besos


Besar es todo un arte, pero también tiene su propia ciencia. Se llama filematología, y las últimas investigaciones en esta disciplina revelan que intercambiar saliva nos ayuda a escoger la pareja más adecuada.

Según explicaba este fin de semana la neurocientífica Wendy Hill durante la reunión de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS), las sustancias químicas que contiene la saliva nos ayudan a evaluar a una posible pareja para decidir si es la más idónea. Además, besarnos reduce los niveles de cortisol, la hormona del estrés, y aumenta los niveles de oxitocina, siempre y cuando besemos a la persona adecuada.

Helen Fisher, profesora de antropología en la Universidad Rutger y experta mundial en la biología del amor, también ha analizado el papel del beso, y asegura que “besar es un poderoso mecanismo de adaptación” presente en más del 90% de las sociedades humanas. Sin olvidar, añade, que “los chimpancés y los bonobos se besan, los zorros se lamen sus hocicos entre sí, las aves se picotean y los elefantes ponen sus trompas en las bocas de los otros miembros de sus manadas”.

En los humanos, el beso es fundamentalmente una cuestión química, según Fisher. La saliva masculina tiene testosterona y los hombres prefieren los besos húmeros porque “inconscientemente intentan transferir testosterona para provocar el apetito sexual en las mujeres”, según la experta. Además, este tipo de besos podría ayudarles a “medir los niveles de estrógenos femeninos de su pareja, para hacerse una idea de su grado de fertilidad”.

En cuanto a las mujeres, el beso les sirve para detectar el estado del sistema inmune de su posible pareja y saber “cuánto se cuida”.

Por otra parte, la antropóloga sostiene que existen tres sistemas cerebrales diferentes que evolucionaron en el Homo sapiens para permitir el aparejamiento y la reproducción. El primero es el deseo sexual alimentado por la testosterona, tanto en hombres como en mujeres. El segundo regula el amor pasional u obsesivo y parece estar vinculado a una actividad elevada de la dopamina, un estimulante natural. El tercero, que controla el apego y permite a una pareja permanecer unida suficiente tiempo como para criar hijos, está ligado a un nivel mayor de oxitocina. El beso, probablemente, permite que se estimulen esos tres sistemas, concluye Fisher.

No hay felicidad sin dolor


Investigadores de la Universidad Estatal de San Francisco aseguran que las personas que trabajan duro para desarrollar una técnica o habilidad, como resolver un problema matemático o aprender a conducir, pueden experimentar estrés intenso durante el aprendizaje, pero a largo plazo son más felices que quienes no sufrieron. Ya lo dice el refranero: la letra con sangre entra, y quien no arriesga no gana.

Según explican Ryan Howell y sus colegas en la revista Journal of Happiness Studies, las personas implicadas en actividades que fomentan la competencia, ya sea en la escuela, en el trabajo o en el gimnasio, son menos felices durante unos momentos en los que, además, están sometidos a altos niveles de estrés. Sin embargo, una vez concluye la jornada, las habilidades adquiridas le proporcionan más felicidad y satisfacción que a otros sujetos. Los hallazgos sugieren que el proceso de volverse eficiente en algo exige “dolor” si queremos obtener bienestar a posteriori.

3 nov 2009

¿Por qué se caen las hojas en otoño?


Cada año, los árboles caducifolios o deciduos renuevan todas sus hojas, perdiendo el follaje al llegar el otoño. El motivo es que en esta estación las horas de luz se reducen, la radiación solar pierde fuerza y los suelos muchas veces se hielan, dificultando la captación de agua y nutrientes por parte de las raíces. En estas condiciones, la productividad de las hojas disminuye. Cuando mantener el follaje cuesta más de lo que produce, la estrategia más rentable para el árbol es perder la hoja y pasar la estación desfavorable en un estado de baja actividad o reposo. En este momento se retira el suministro de savia (y clorofila) creando una película entre la rama y la base de la hoja, que queda abandonada a su suerte. El viento y la lluvia la hacen caer.

La comida procesada aumenta la depresión


Consumir una dieta con cantidades elevadas de alimentos procesados aumenta las posibilidades de sufrir depresión. A esta conclusión han llegado científicos de la Universidad de Londres tras analizar los datos de 3.500 empleados públicos con una edad promedio de 55 años.

"Los resultados sugieren que frutas, vegetales y pescado podrían ofrecer protección contra el desarrollo de síntomas depresivos", explican los autores en la Revista Británica de Psiquiatría. Por el contrario, señalan, "una dieta rica en carne procesada, chocolates, postres azucarados, comida frita, cereales refinados y lácteos altos en grasa podría aumentar la vulnerabilidad a dicha enfermedad".

Durante el estudio, los participantes se dividieron en dos grupos. Los que siguieron una dieta basada en alimentos completos (frutas, vegetales y pescados) mostraron un 25% menos de riesgo de depresión futura que quienes se alimentaron principalmente a base de alimentos procesados. Esta investigación confirma los datos de otro estudio español reciente que mostraba que las personas que se alimentan con la llamada dieta mediterránea tienen un 30% menos de riesgo de desarrollar depresión.

Sentimientos Humanos, entre el Estoicismo y el Hedonismo



Por: Leonardo Polo

La cuestión más importante de la vida humana es saber con qué criterios se dirige a su propio fin, a su destino. Por tanto se han de examinar las instancias dinámicas del hombre capaces de alcanzar objetivos, así como los obstáculos que le salgan al paso o las dificultades. La conducta humana debe ser racional, es decir, guiarse por la razón. También debe obedecer a los dictados de las virtudes de la voluntad. Pero esto, por decirlo de alguna manera tiene que ver con los sentimientos. Sin embargo, no se conoce exactamente el puesto de los sentimientos, es decir de qué manera se relacionan con la inteligencia y con la voluntad.

Según algunos psicólogos, los sentimientos, especialmente los sentimientos profundos, son algo así como disposiciones que favorecen la actividad si son positivos o la inhiben, si son negativos. Por otra parte, los sentimientos son de dos tipos: profundos y duraderos, o superficiales o variables o intercambiables con otros sentimientos. Otros sostienen que los sentimientos marcan el enlace de las facultades espirituales con el sujeto humano, pero el asunto es más complicado. Los sentimientos son algo así como precedentes de ciertas direcciones del pensamiento, o de ciertos rasgos de la conducta, a las que suelen acompañar. En el supuesto de que aceptemos esta opinión que es algo vaga o amorfa, según la cual se da una cierta alternancia entre los sentimientos, los actos de la inteligencia y de la voluntad, conviene añadir que hay sentimientos más profundos que otros que dependen del estado de salud, de circunstancias corpóreas o de accidentes de la vida.

La importancia de los sentimientos reside sobre todo en su relación con la inteligencia y con la voluntad, y no simplemente como precedentes suyos, sino como derivados de las dimensiones activas del ser humano. Sin embargo, en nuestra época las facultades espirituales del hombre, la inteligencia y la voluntad, están desacreditadas. Por eso ha aumentado el relativismo, es decir, la opinión que niega la universalidad de la verdad, así como el control de la voluntad. Por eso, en nuestra época se concede un mayor crédito a los sentimientos; se acude a ellos por considerar que son lo que resta después de la duda sobre el alcance de la inteligencia y de la voluntad. Esta situación, la diferencia entre los sentimientos profundos y los superficiales tiende a difuminarse. Al dudar de la capacidad intelectual del hombre y al rechazar la dirección de la voluntad hacia los bienes más altos, se duda también de que existan realidades superiores al hombre, y se incurre en el agnosticismo religioso. Este angustioso descrédito del sentido de la vida, induce a tomar como criterio de actuación a las vivencias más inmediatas, que son las sentimentales.

Trayectoria del auge de los sentimientos

Es obligado referirse a una doctrina aparecida en Inglaterra, sobre todo en Escocia, a lo largo el siglo XVIII, y que duró hasta la primera parte del siglo XIX, llamada moral sentimental. Aludimos a esta doctrina porque los pensadores escoceses notaron que los sentimientos no se pueden sustituir, y por otro lado se dan cuenta de que los sentimientos aunque fueran profundos tienden hacia abajo. Son dominantes en el sentido de que dirigen al hombre según una dinámica que no es positiva.

El sentimiento que estos autores sacan a relucir porque entienden que tiene relevancia moral es la filantropía. La filantropía es el sentimiento que inclina a considerar a los demás, a tratarlos con benevolencia, a ser amables con ellos; como todo esto es positivo, parece que la filantropía conduce al hombre rectamente. Sin embargo, entre los autores escoceses se aprecia una valoración pesimista de este sentimiento. Después de sostener la importancia de la filantropía, cayeron en la cuenta de que no es posible fiarse de ella, porque en las relaciones humanas la filantropía no se mantiene sino que abre paso enseguida a sentimientos negativos que la desdibujan y se dirigen hacia abajo como decía antes.

Entre los moralistas sentimentales escoceses se cuentan David Hume, pensador muy conocido e influyente, y Adam Smith, que es también muy importante por su contribución a la ciencia económica. Ellos sostienen que la filantropía tiende a ser sustituida por otro sentimiento, al que llaman vanidad. El filósofo benevolente tiene sentido de la propia vanidad, y como es respetado por los demás incurre en vanagloria. La filantropía deriva en vanidad y ésta en otro sentimiento todavía más negativo que es la envidia. El vanidoso acaba siendo envidioso.

Según esto, al basar las relaciones humanas en la filantropía, el intento se frustra al aparecer la vanagloria, es decir, porque las ganas de quedar bien son alimentadas, al recaer sobre uno mismo la benevolencia. Además, de las comparaciones entre sujetos humanos surge la envidia, la cual hace imposible la convivencia. La envidia es un sentimiento tan negativo que lleva al homicidio. Es el caso de Caín y Abel. La envidia de Caín a Abel le llevó a cometer el primer asesinato que registra la Biblia. Cuando Dios se dirige a Caín y le pregunta por Abel, Caín le contesta: "¿Acaso soy el guardián de mi hermano?". En esta reacción se nota que el cariño entre hermanos, una forma alta de filantropía, ha sido sustituido en Caín por otro sentimiento completamente dispar.

Si esto es así, la pretensión de guiar la vida de un modo elevado y honesto, con sentimientos positivos, no es capaz de aguantar la pluralidad humana. Si todos los hombres pretenden ser filantrópicos, el rendimiento social de ello viene a ser completamente negativo. Por consiguiente el rendimiento moral de los sentimientos positivos es nulo, más aún, contradictorio: se trueca en su contrario. De aquí se concluye que uno no se puede fiar de sus sentimientos, puesto que cuanto más profundos son, más se modifican según una dinámica dialéctica. Por eso Adam Smith en su Tratado de los Sentimientos Morales, dictamina que la filantropía sólo se puede vivir de un modo muy matizado, así por ejemplo, si a algún conocido se le ha muerto su padre, lo propio de un amigo filantrópico es que vaya a darle el pésame, con la intención de compartir su sentimiento. Sin embargo, como es obvio, su sentimiento de pesar es inferior al del huérfano, por lo cual concluye Smith que aquel a quien se le ha muerto su padre tiene que ser muy parco en su manifestación de dolor, ya que no puede pretender que el amigo lo experimente con la misma intensidad que él.

En suma, para vivir filantrópicamente hay que manifestar el propio dolor de una manera moderada, y el que lo sufre directamente no puede desahogar su dolor profundo, sino que tiene que manifestar su propia manifestación de dolor ante el que le demuestra su simpatía filantrópica. Así pues, la filantropía pasa a ser -al margen de que se transforme en vanidad y envidia- frialdad sentimental. Si el amigo no experimenta demasiado dolor por la muerte del padre de otro, este último también debe darse cuenta de que el sentimiento de aquel es débil, por lo que también ha de mostrarse parco en su manifestación de pena.

En definitiva, la mostración social de los sentimientos debe ser muy tenue, lo que se corresponde con un cambio del carácter de los ingleses, por eso la moral sentimental escocesa fue sustituida por lo que podría llamarse frialdad emocional. Si uno consulta la historia de Inglaterra, se da cuenta de que en los siglos XVI y XVII los ingleses eran apasionados. Pero la idea de que la moral se basa en los sentimientos conduce en definitiva a la frialdad. Por tanto, hay también una especie de conflicto entre el modo de comportarse y los sentimientos internos. Es notorio que en Inglaterra del s. XIX la moral victoriana implica la escasez en la manifestación de los sentimientos.

De este conflicto entre el estado sentimental interno y la manera de comportarse, comporta que los sentimientos profundos no pueden ser guías del comportamiento humano. A esta conclusión Adam Smith añade otra. En efecto, si la filantropía no es la base de la convivencia ni de la conducta humana, hay que sustituirla de inmediato para poner también coto a la envidia. Esto significa que la conducta humana debe ser guiada únicamente por el propio interés. De aquí surge la teoría del libre mercado, una noción ya desarrollada por Adam Smith. Conviene organizar la vida social eliminando los sentimientos y sustituyéndolos con las leyes del mercado, sólo así cabe esperar el logro de la armonía social. En conclusión, la teoría del libre mercado se inscribe en la convicción de Smith de que es imposible basar la vida social en los sentimientos. La famosa "mano invisible" de Smith sólo se entiende si esa mano no es sentimiento alguno.

Sin embargo, en nuestros días se apela a los sentimientos porque se consideran que son lo más vital, lo más interior, que hay en el hombre. Si el hombre tiene que guiarse por los sentimientos, ello se debe a que es la única vía que resta después de la crisis de la inteligencia y de la voluntad. Ahora bien, guiarse por los sentimientos equivale a dejarse conducir por aquello cuyo desencadenamiento no somos capaces de conducir, por eso, de la moral sentimental siguió la moral victoriana contemporánea con la frialdad emotiva de la burguesía de negocios, después de esta última, el sentimentalismo actual comporta que el hombre se atiene a lo que le gusta y evita lo que le disgusta. Esta es la moral hedonista que se guía por la búsqueda de lo que agrada. Este tipo de moral lleva consigo una disminución de objetivos, porque los bienes meramente placenteros no son los más altos. Si la filantropía terminó en la frialdad sentimental y en el cálculo de intereses, al final, la moral del placer es la fórmula de conducta de intensidad más baja. Con esto se responde a la pregunta inicial. La moral hedonista inhabilita al hombre para su forma de vida más alta, más íntima, que es la donación de sí. Dejarse conducir por los sentimientos lleva a una vida superficial que prescinde de los altos objetivos. La consecuencia de ello es la sociedad de consumo, que se atiene a los sentimientos más sensitivos, es decir, los que tienen que ver con el comer o con los placeres sexuales. A estos sentimientos, la filosofía antigua los llama pasiones del alma, acontecimientos de la vida humana que son superficiales, hasta el punto de que guiarse por ellos únicamente elimina el ethos. Ética viene de ethos, como moral de mos (mos y ethos significan prácticamente lo mismo en griego y en latín).

Los anuncios de la televisión muestran especialmente lo agradable y lo que desagrada. Se anuncia un buen carro, una buena cerveza. Ahora bien, si lo más importante en la vida son las emociones volátiles que comporta la cerveza o elegir entre el whisky y la ginebra se pierde la profundidad vital, y es imposible que el hombre se conduzca a sí mismo.

Después de esta breve historia de los sentimientos en la época moderna, y de la conclusión de esta historia en la sociedad de consumo, en la que están inmersos los países industrializados y que parece ser la aspiración de los demás, la única consecuencia posible es que no nos podemos conformar con ello. No podemos compartir el ideal de ganar dinero a gran velocidad, precisamente para poderse retirar cuanto antes y dejar de trabajar, dedicándose simplemente a la dolce vita, como dirían los italianos. Pero esta disconformidad sólo puede ser real si se restablece la fuerza del espíritu. El hombre tiene que aprender a pensar y a ejercer su voluntad. En la medida en que crezca en ello, aparecen sentimientos insospechados que derivan del amor a la verdad y el bien. El amor a la verdad es propio de la inteligencia y es acompañado por sentimientos profundos con los cuales se incrementa y se ratifica. El que no ama la verdad ignora esos sentimientos que nunca le acontecerán. Tan sólo experimenta emociones que tienen que ver con la sensibilidad cuyo abuso lleva a la droga, el último recurso de la moral hedonista.

El hedonismo al sentir su insuficiencia vital, recurre a la exageración. De esta manera aparece una dinámica descrita por San Agustín. La exageración hedónica, con la que se confiesa que al hombre no le bastan los placeres sensuales, y a la vez que no está a su alcance el ejercicio de la voluntad y de la inteligencia, tiene una contrapartida muy clara, cuya experiencia acontece por ejemplo cuando se bebe demasiado: al día siguiente aparecen fuertes dolores de cabeza. Cuando uno come demasiado también se siente mal. Lo mismo en las relaciones sexuales, que cuando se exageran dan lugar al despecho y a la cosificación. Tratar a una persona como objeto de placer equivale a considerarla tan sólo como una cosa. La consecuencia negativa de exagerar los placeres sensibles se llama estragamiento. La sensación del estragamiento afecta al espíritu y al cuerpo y se hace más intensa cuando se está metido en la droga. En el caso del drogadicto el estragamiento significa que el sistema nervioso se estropea por completo.

En suma, pretender guiarse por los sentimientos no es válido. Ni la filantropía, ni la frialdad que la sustituye, ni el hedonismo que se centra en los sentimientos superficiales son aceptables. Es preciso recurrir al amor a la verdad y a los bienes más altos, hacer crecer con hábitos positivos la capacidad de bien y de verdad. De esa manera aparece lo que cabe llamar afectos, que son movimientos más espirituales que los sentimientos, los cuales son más bien psicosomáticos. Los afectos tienen un matiz espiritual evidente porque son despertados por la verdad y la admiración. El amor a la verdad lleva consigo un sentimiento que el hedonista no conoce. La admiración une la verdad y la belleza. Cuando la verdad resplandece captamos la belleza. Admiramos y la admiración nos anima a seguir profundizando en la verdad. Un afecto positivo es superior a los sentimientos psicosomáticos.

La admiración sustituye con ventaja a la filantropía. La verdadera dignidad del ser humano es su carácter de persona. A la persona se la ama con un amor que lleva consigo el gozo. El gozo es un afecto espiritual que desconoce el hedonista, el cual siente placer pero no puede gozarse con una cerveza. El amor es un acto de la voluntad que se goza en la verdad del otro que es radical porque consiste en su realidad personal. El gozo va acompañado por un sentimiento positivo que seguramente es uno de los más importantes, a saber el respeto. El respeto evita esa degradación de la filantropía en vanidad y envidia de que hablan los moralistas escoceses. La conducta moral es moral en cuanto es guiada por la inteligencia y la voluntad. La admiración conduce en último término a un sentimiento que acompaña a la adoración. La cerveza no se puede adorar. En la adoración intervienen la inteligencia y la voluntad que se dirige al Bien Supremo, que es el más admirable. Es preciso recuperar la experiencia de la adoración.


*Leonardo Polo, "Los sentimientos humanos", RIH, nº 3, 1998 Revista Internacional d"Humanitats, nº 3, 1998.